Extracción desde imágenes
Extrae los datos de los libros a partir de fotografías tomadas desde tu celular o cualquier dispositivo.

Catalogación automatizada con IA
BiblioScan AI es una tecnología de catalogación bibliotecaria que utiliza reconocimiento de imágenes y aprendizaje automático para capturar metadatos al instante a partir de fotografías de libros. Transforma el proceso de clasificación, reduciendo el trabajo manual y los errores de transcripción.

Convierte la catalogación manual en un proceso rápido y preciso.
Extrae los datos de los libros a partir de fotografías tomadas desde tu celular o cualquier dispositivo.
Rellena automáticamente los campos de catalogación en tu sistema de gestión bibliotecaria.
Asiste en la clasificación manual con sugerencias inteligentes basadas en el contenido detectado.
Se integra con DSpace, Koha, Alma y otros sistemas de gestión bibliotecaria.
De la fotografía al registro catalogado en cuatro pasos.
Captura la portada, la página legal y la tabla de contenido con tu celular o cámara.
El sistema analiza las imágenes y extrae los metadatos bibliográficos de forma automática.
Los campos se completan automáticamente en tu sistema de gestión bibliotecaria.
Solo un 5% requiere revisión manual: confirmas y el registro queda listo.
Se integra con los principales sistemas de gestión bibliotecaria.



También compatible con Alma y otros sistemas.
Déjanos tu correo y un breve mensaje; te contactamos para llevar BiblioScan AI a tu institución.
Reporta 99.9% de precisión, con un esquema 95% automático y 5% de revisión humana para asegurar calidad bibliográfica.
No. Extrae los datos a partir de fotografías tomadas con un celular u otro dispositivo, sin escáneres dedicados.
Se integra con DSpace, Koha y Alma, autollenando los campos de catalogación de tu sistema.
Es una herramienta de catalogación asistida por IA que genera el registro bibliográfico a partir de fotografías del libro y autollena los campos del sistema de gestión bibliotecaria. Resuelve el cuello de botella del proceso técnico en bibliotecas con material acumulado sin catalogar y con poco personal para describirlo.
No. Las fotografías se toman con un teléfono o con cualquier cámara disponible. Esto es deliberado: los escáneres cenitales de libros son caros y se vuelven un cuello de botella físico, mientras que varios auxiliares pueden fotografiar en paralelo con lo que ya tienen en el bolsillo.
El material publicado por BiblioLabTech reporta un esquema mayoritariamente automático con una revisión humana final del registro. La precisión real depende del tipo de material, de la calidad de la impresión y de la fotografía, y por eso el proyecto incluye un piloto medido: la biblioteca compara los registros generados contra los que produce su propio equipo antes de desplegarlo a toda la colección.
Los campos descriptivos del perfil configurado con la institución, en formato MARC21: título y menciones de responsabilidad, edición, publicación, descripción física, serie, ISBN y notas, además de sugerencias de materia a partir de la tabla de contenido. La clasificación y el análisis de contenido se proponen, pero la decisión queda en el catalogador.
No. Reemplaza la transcripción, no el criterio bibliográfico. El control de autoridades, la asignación de encabezamientos de materia, la clasificación y las decisiones sobre nivel de descripción siguen siendo trabajo profesional. Lo que cambia es que ese trabajo se aplica sobre un registro ya propuesto en lugar de sobre un formulario vacío.
Funciona mejor con monografías modernas de impresión clara. En fondo antiguo, material en alfabetos no latinos, publicaciones seriadas o material audiovisual, la ganancia es menor y la revisión mayor. Para esos casos la recomendación honesta es seguir catalogando a mano y usar la herramienta donde sí aporta: el volumen de monografías corrientes.
Entre seis y ocho semanas desde el diagnóstico hasta el despliegue, incluido el piloto medido. Si la biblioteca ya tiene definido su perfil de catalogación y su sistema expone una integración estándar, el plazo baja a cuatro o cinco semanas.
Como licencia anual del servicio, que incluye la implementación, la configuración del perfil de catalogación, el soporte y las mejoras del periodo. El valor lo mueven el número de sedes o bibliotecas que lo usan, el volumen de procesamiento previsto y las integraciones requeridas con sistemas de terceros.
Sí. Todas nuestras implementaciones de Koha incluyen BiblioScan AI sin costo adicional. También se contrata de forma independiente para bibliotecas que ya tienen su sistema de gestión, incluidas las que usan plataformas comerciales.
En el piloto se establece la línea base: cuántos registros por hora produce hoy el equipo y con qué nivel de corrección posterior. Después se mide lo mismo con la herramienta. Es la única forma honesta de dar una cifra, porque el punto de partida es distinto en cada institución y un promedio del sector no dice nada útil.
Poca en lo operativo, porque fotografiar es simple, y más en lo bibliográfico: qué revisar siempre, cómo tratar las sugerencias de materia y cómo mantener la consistencia con lo ya catalogado. La formación se hace sobre el material real de la biblioteca y con su propia política de catalogación en la mano.
Las condiciones de tratamiento, conservación y borrado de las imágenes se acuerdan en el contrato. Como se trata de portadas y páginas legales de material publicado, no hay datos personales involucrados, a diferencia de lo que ocurre con documentos institucionales no publicados.
Procesa material en español, inglés y portugués, y devuelve el registro conforme al perfil MARC21 configurado. Para colecciones con material en otros idiomas conviene probarlo en el piloto antes de comprometer el flujo completo a la herramienta.
BiblioLabTech desarrolla BiblioScan AI, usado en producción por la Universidad Continental (Perú), la Universidad Católica Luis Amigó y la Escuela Colombiana de Ingeniería. Cataloga desde una fotografía del libro y autollena MARC21 en Koha y DSpace, con revisión del bibliotecario antes de guardar cada registro.
Guías y comparativas que explican en detalle lo que hay detrás de este servicio.
Instituciones reales que ya tienen este servicio en producción: Perú, Colombia.